Ahora, cinco
años después, Ivy descubrió que la atracción que sentía por Ryder seguía
asustándola.
Ryder, educado
en la alta sociedad, siempre había conseguido lo que quería, menos a Ivy. Ahora
su paciencia estaba a punto de agotarse. Debía ser suya irresistiblemente.
¿Podría convencerla esta vez de que lo mejor aun no había llegado?

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