Alberto se
marchó lejos de Galicia huyendo de dolorosos recuerdos y de las duras
exigencias de su padre para que siguiera el negocio familiar, pero Alberto
ansiaba otro destino, pues quería estudiar una profesión y ser un hombre
instruido. Cuando parece que encuentra su lugar, ejerciendo su profesión en un
bufete, se ve obligado a regresar al Pazo…
Una mañana en la
que don Jenaro se presenta por sorpresa, Ana huye al bosque y se cae. Un joven
la ayuda. Primero escucha su voz, luego aparece entre los arbustos… Aunque un
solo encuentro es suficiente para que ambos entiendan que se pertenecen, su
amor es imposible. El destino de Ana ya está marcado… ¿O quizá podría cambiar
su suerte?

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