Lo último que
Kati, escritora de novelas románticas, deseaba en el mundo era pasar las
navidades con el exasperante hermano de su compañera de piso. Un ranchero de
Wyoming como Egan Winthrop se sentía tan perdido en Nueva York como ella se
habría sentido en mitad del campo.
Lo que Kati no
preveía era que los increíbles besos y abrazos de aquel hombre no tardarían en
dejarla completamente indefensa. Y aquella invitación para visitar su rancho no
era otra cosa que un chantaje de lo más sensual. En muy poco tiempo, ella había
entregado su corazón con la pasión de las heroínas de sus propias novelas.

Comentarios
Publicar un comentario